¿Cómo tiene que ser un anillo de compromiso?

Si has llegado a este post es que, seriamente, te estás pensando el decidirte de una vez por todas pedirle matrimonio a tu pareja. ¿Es así? Sí lo es, lo primero que te deseamos es toda la suerte del mundo y esperar que diga que sí. Y, lo segundo, es contarte cómo tiene que ser un anillo de compromiso para que escojas el perfecto. Ten en cuenta algo, un anillo de pedida se guarda durante toda la vida, así que, hay que asegurarse bien de que hacemos la elección correcta. ¿Tienes dudas a la hora de comprarlo? Pues sigue leyendo que te damos los consejos perfectos para que no te equivoques.

¿De dónde viene la tradición de los anillos de compromiso?

En primer lugar, te contamos que los anillos de compromiso de oro eran entregados ya, en la época de los egipcios a la mujer, con la que querían compartir su vida. Era símbolo de buenas intenciones, de respeto y la promesa de una relación seria. En la actualidad los tipos de anillos de compromiso han cambiado bastante, pero aún hoy, siguen existiendo los de oro, aunque también puedes encontrar los anillos de compromiso de diamantes, por ejemplo.

Pero ¿dónde se lleva el anillo de pedida? El anillo de prometida se pone en el dedo anular de la mano izquierda. Desde él, va una vena que conecta directamente con el corazón (romántico, ¿verdad?). Y, por supuesto, ahora existen anillos de pedida tanto para hombres como para mujeres.

¿Cómo elijo el anillo de compromiso perfecto?

Es difícil, lo sabemos. Pero te contamos una serie de pistas para poder acertar.

– Pregunta a sus familiares y amigos. Es una forma simple pero efectiva. Es posible que tu pareja haya hablado con su mejor amiga acerca del anillo perfecto. Es más, igual le ha comentado que quiere un anillo de compromiso en oro blanco, así sabes que vas a lo seguro. Por supuesto, las madres son muy sabias y también puedes preguntar a tu suegra qué tipo de anillo preferiría su hija. Nadie te conoce más que una madre.

La búsqueda de aliados es tu mejor opción. Eso sí, ve con cuidado a quien se lo cuentas. Es posible que sea un poco bocazas y te chafe la sorpresa.

– Define el presupuesto. Parece muy materialista pero no lo es. No es lo mismo comprar un anillo de compromiso de plata, que comprar un anillo de pedida de oro blanco. Siempre se ha dicho que el protocolo establece tres meses de sueldo, pero obviamente, esto es una auténtica tontería. Ahora existen anillos de compromiso sencillos que son preciosos y no cuestan un ojo de la cara.

– Estilo. Esta es la parte más personal de todas y, tal vez, te han podido ayudar algo sus personas cercanas. A pesar de ello, recuerda que tú conoces perfectamente a tu pareja y sabes sus gustos. En ocasiones, es mucho mejor dejarse guiar por el sentimiento propio y seguir tus instintos. Nosotros te aconsejamos que si, a tu pareja no le gusta llamar demasiado la atención, un anillo de compromiso sencillo podría ser la respuesta. No le compres algo demasiado grande porque es probable que no esté acostumbrada y se siente incomoda al llevarlo.

– Material. El material, como te hemos comentado, depende en gran medida del presupuesto. No te va a costar el mismo precio un anillo de compromiso de diamante que un anillo de compromiso de oro blanco o de plata. De todas formas, ten en cuenta que uno solo pide matrimonio una vez en la vida (al menos esa esa la intención), así que, piensa en lo que le puede gustar a tu pareja a la hora de decidir. ¿Quién sabe? Igual le gusta la plata y no valora apenas el diamante, así que, ¡tú decides! Sea lo que sea, tranquilo. Aunque no le guste el anillo de compromiso, estamos seguros de que no te dirá que no por eso.

– Escoger la talla. ¡Ay! Esto sí que es complicado. Escoger la talla de anillo compromiso perfecta es muy complicado. Pero tranquilo. Mira, puedes optar por coger alguno de los anillos que tenga sin que se de cuenta y usarlo como medida para mostrárselo al joyero en el momento de la compra. O, incluso, puedes medirlo gracias a las tablas para anillos que encontrarás por internet. Si no lo aciertas, no te preocupes, una vez lo tenga puede arreglarse de nuevo en la joyería para que le venga perfecto.

Y, sobre todo, escoge el momento perfecto. El momento de la pedida (con anillo bonito o no) se recuerda durante toda la vida y es algo que se cuenta sí o sí cuando anuncias que vas a casarte. Así que, hazlo especial. Llévala a su lugar favorito o utiliza uno de vuestros viajes para hacerlo. Así siempre tendréis escusa para volver. O, si eres de los que le gusta currárselo, prepara una escena digna de película. Sea como sea, ¡suerte! ¡Seguro que te dice que SÍ!